Trabajo con pieles de calidad que, como todo material vivo, cambian y se enriquecen con el tiempo. Para cuidar tu bolso MCPIEL, evita el contacto directo con agua, perfumes o productos químicos; si se moja, déjalo secar a la sombra de forma natural. Límpialo suavemente con un paño seco o ligeramente humedecido y guárdalo siempre en un lugar ventilado, protegido del polvo y del sol directo. Con estos cuidados básicos, tu pieza mantendrá su textura, color y personalidad durante muchos años.














